Actitudes saludables en la familia | Ejemplo para los hijos

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Actitudes saludables en la familia


La familia es uno de los principales entornos donde los niños desarrollan su personalidad. En ella se establecen, promueven y consolidan muchos de los hábitos, valores y estilos de vida en su etapa adulta. Por ello, la familia es donde primero tienen que estar presentes los hábitos saludables.

La mejor forma de promover una vida activa y saludable en los niños es involucrando a toda la familia y para ello te damos algunas ideas que pueden ayudarte a conseguirlo:

  • Sé un modelo para tus hijos. Hay un anuncio en la radio que dice: “los niños están dispuestos a aprender los que tú estés dispuesto a enseñarles”. Si quieres que tu familia tenga una vida saludable a todo los niveles, predica con el ejemplo. Incúlcales la importancia de seguir una buena alimentación, de hacer ejercicio físico y de valorar las cosas en su justa medida. Háblales acerca de por qué comes fruta, vas al gimnasio, sales a caminar o trabajas.
  • Limita tu tiempo frente al televisor o al ordenador. Hay muchas más cosas interesantes en la vida que estar mirando la televisión o el ordenador. Por supuesto, evita que tus hijos tengan televisión en su dormitorio, ya que está comprobado que los niños que tienen su propia televisión, pasan más tiempo expuestos a ella. Esto, además de fomentar el sedentarismo, puede crear dificultades para que concilien el sueño, así como distanciamiento en la comunicación entre padres e hijo.
  • Colabora en las tareas del hogar. Colaborar con las tareas del hogar en familia es una forma de enseñar también a nuestros hijos el sentido de la igualdad, la responsabilidad, la solidaridad y la cooperación.
  • Mantenerse activos en familia. Que los niños tengan una vida activa desde pequeños, hará que sean adultos sanos, porque el deporte es prevención de muchas enfermedades y una gran medicina contra el estrés, la depresión y la ansiedad. Además, el deporte aporta felicidad, porque al practicarlo nuestro cuerpo libera endorfinas, que es la hormona de la felicidad. Si los niños perciben el deporte y la actividad física como una actitud natural en el entorno familiar, para ellos será lo normal, frente a algo tan contraproducente como el sedentarismo: jugar, dar paseos, hacer excursiones, montar en bici, estar en contacto con la naturaleza…
  • Comer juntos. Convertir las comidas en una actividad familiar es importante porque facilita que los niños observen modelos adecuados de alimentación, además de valorar este momento como una oportunidad de socializar y compartir en familia. Por su parte, los padres tendrán la oportunidad de ofrecer alimentos nutritivos e identificar qué les gusta a los niños y qué no les gusta.
  • Inícielos desde pequeños. No espere a que su hijo tenga más peso del necesario para establecer buenos hábitos alimenticios y de ejercicio. Es mucho más fácil mantener un peso sano que tener que adelgazar en el futuro.

Aunque muchos de estos consejos son conocidos por todos, lo cierto es que luego en muchas familias no se llevan a cabo en un alto porcentaje y aunque a simple vista pueda no verse la relación, es evidente que en un entorno familiar en el que los buenos hábitos alimenticios y de actividad física están presentes, las alternativas para afrontar el día a día con energía o para enfrentarse a cualquier inconveniente e imprevisto son mucho más amplias.

3 comments

  1. Estoy maravillado de encontrar este blog. Quería daros las gracias por redactar esta obra maestra. Sin duda he disfrutando cada pedacito de ella. Os te tengo en la lista para ver más cosas nuevas de esta web .

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