Cómo preparar aceites esenciales

Post Type

Los aceites para la aromaterapia son aceites vegetales concentrados, llamados aceites esenciales, y se han utilizado durante siglos como un tratamiento natural para la mejora de la salud física y a nivel mental, para tratar el estrés, la depresión y la ansiedad.

A diferencia de otro tipo de plantas disponibles en los herbolarios, los aceites esenciales, por su composición, se utilizan para ser inhalados o aplicados en la piel para la absorción de sus propiedades.

Un aceite esencial de alta calidad no es barato y por eso muchas personas aficionadas a la aromaterapia deciden elaborarlos ellas mismas, pudiendo obtener un resultado de calidad a un precio muy asequible.

A continuación, te facilitamos algunos pasos a seguir para la elaboración de un buen aceite esencial aromatizado:

  1. Esterilizar los frascos y tapas que van a ser utilizados como recipientes: colócalos en una olla grande con agua hirviendo durante 5 minutos. Deja que se sequen al aire, sin utilizar trapos (puedes utilizar frascos de mermelada, botellas de vidrio…).
  2. Elije las hierbas deseadas para crear la esencia: para las primeras esencias, utiliza plantas aromáticas tales como la lavanda o pétalos de rosa.
  3. Utiliza la cantidad de hierbas suficiente y viértelas en el frasco esterilizado: consigue hierbas como para llenar el frasco y trocéalas. Una vez troceadas, llena el bote comprimiendo las hierbas.
  4. Elige y prepara el aceite (un aceite ligero sin aroma, como el de jojoba,  de oliva o uno para bebés): una vez elegido el aceite, ponlo a calentar en una sartén pequeña hasta que alcance unos 71ºC (utiliza un termómetro para carne o repostería para obtener una lectura precisa). Como regla, utiliza dos tazas de aceite por cada taza de hierbas.
  5. Vierte el aceite caliente en el frasco que contiene las hierbas: viértelo hasta que el frasco esté completamente lleno. Utiliza un cuchillo para favorecer la mezcla y eliminar el mayor número posible de burbujas.
  6. Cierra herméticamente el frasco y deja que se enfríe su el aceite.
  7. Pon el frasco en un lugar fresco y alejado de la luz: utiliza una etiqueta para indicar de qué mezcla se trata.
  8. Consigue la intensidad de aroma deseada: si pasados unos días, abres el frasco y el aroma no es de la intensidad que te gustaría, cambia el aceite a otro frasco (también esterilizado según el paso 1). Para realizar este cambio, utiliza un colador que permita separar el aceite de las hierbas y a continuación, añade el aceite colado a nuevas hierbas frescas y vuelve a dejar reposar el frasco unos días (puede que tengas que hacer este proceso varias veces hasta obtener la intensidad de fragancia deseada).

También te puede interesar: LA AROMATERAPIA | ¿SABES DE VERDAD QUÉ ES?