Parques públicos | En esta época son especialmente terapéuticos para la relajación del niño

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Parece como si los niños nacieran sabiendo qué es un parque; basta con mirarles las caras para saber lo mucho que disfrutan en ellos. Y lo cierto es que, tanto para padres como para hijos, los parques públicos pueden hacer una valiosa aportación a la relajación del niño y del entorno familiar.

Que los niños jueguen en el parque, se sabe que tiene unos beneficios directos que además saltan la vista: el ejercicio físico, la experimentación, el aporte de alegría, la relación con otros niños… pero además de esto, existen otros beneficios, no tan visibles, como el de la ‘liberación de energía’.

Alguien dijo una vez que ‘para adelgazar, lo mejor es seguir el ritmo de un niño pequeño’ y la verdad es que es totalmente cierto, los niños son energía y su mente y su cuerpo le piden consumirla. Los niños son como una batería nueva, tienen una gran autonomía y por el juego y la diversión son capaces de aguantar hasta agotarse, porque su mente no tiene aún tan agudizado el sentido del tiempo y menos en relación con la necesidad de descanso y la recarga de fuerzas (una prueba de ello es que al día siguiente ya están listos para repetir la experiencia).

Sin embargo, en muchos hogares se repite demasiadas veces una situación que no beneficia ni a los niños ni a los padres: algunos niños, en las horas próximas a irse a la cama tienen aún tanta energía acumulada que se ponen a jugar como si hubiesen salido al recreo, incluso descontrolándose un poco más de lo deseado y de lo conveniente. Por eso, tan importante es saber y entender que los niños tienen que jugar y liberar energía, como saber cómo y cuándo es más conveniente que lo hagan ya que eso afecta directamente a su descanso nocturno, a su despertar y al entorno familiar en general.

Por eso, los parques públicos y en especial cuando llega la primavera, son una opción ideal para que los niños sean niños y liberen energía, lo que evitará que lleguen hiperactivos a la noche, algo que repercutirá positivamente en la calidad de su descanso y paralelamente, tranquilizará las tensiones que una hiperactividad nocturna produce a toda la familia.

Además, los padres es bueno que también os toméis ese tiempo en el parque como un momento vuestro, en el que al mismo tiempo que vuestros hijos disfrutan, vosotros disfrutéis de la naturaleza, de una buena conversación, de un momento de desconexión del ritmo del trabajo o incluso para hacer algo de deporte si la situación lo permite.

Ya sabéis, pensando primero en vuestros hijos y de paso en la relajación familiar, disfrutad de un parque público siempre que podáis.

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