La relajación también es una actitud

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Es curioso como muchas personas que piensan en el concepto ‘Relajación’, generalmente piensan en una actividad en la que cierran los ojos y disfrutan de no hacer nada mientras reciben un masaje y/o escuchan música, o bien piensan en un viaje en el que olvidarse durante unos días de lo cotidiano (hablando en términos generales).

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Aunque ciertamente muchas actividades son fácilmente relacionadas con la relajación, existen otros matices y actividades relacionados con la relajación que aunque quizás no son tan obvios, realmente son de gran importancia para tu salud mental y física, así como para tu capacidad de rendimiento.

Estamos hablando sobre todo de la actitud mental y física adoptada para llevar a cabo cualquier actividad, desde el trabajo hasta la compra de la semana o incluso los momentos de ocio.

Con algunos interrogantes, a modo de ejemplo, será más fácil ponerte en situación:

  • ¿Adoptas en el trabajo la postura física adecuada? Sea el trabajo que sea el que desempeñas, con las posturas adecuadas no sólo estás evitando tensiones indebidas que pueden resentir tu salud a corto plazo, sino que también estás dando a tu cuerpo mayor capacidad de rendimiento, mayor capacidad de recuperación y menores consecuencias negativas a largo plazo.
  • ¿Adoptas en el trabajo la actitud mental adecuada? Igualmente, sea cual sea tu trabajo, no es lo mismo trabajar con preocupaciones y tensiones, que hacerlo de forma concentrada y relajada. Todos sabemos que lamentablemente los acontecimientos que nos provocan falta de concentración o exceso de tensiones no dependen siempre de nosotros (al menos al 100%), pero la actitud que se adopte frente a dichos acontecimientos sí está en nuestras manos.
  • ¿Descargas la tensión acumulada en tu cuerpo? Por ejemplo con deporte. El deporte hace que liberemos endorfinas, que entre otros beneficios, ayudan a disminuir la ansiedad y favorecen la sensación de bienestar. Piensa, por tanto, que no es lo mismo afrontar el día y tratar con los demás habiendo liberado mucha o parte de la carga negativa de tu cuerpo.
  • ¿Sabes disfrutar de forma relajada de cada momento? Paradojicamente, en muchas ocasiones, supuestamente propicias para relajarse o por lo menos para disfrutarlas, adoptamos una actitud totalmente contraria, que no sólo impide que disfrutemos sino que además incrementa nuestro estrés. Un claro ejemplo lo vemos o incluso lo vivimos en esos días en los que hacer la compra semanal (normalmente es en fin de semana o viernes, días en los que supuestamente estamos de mejor humor), acaba convirtiéndose en un momento de estrés, discusión, prisas y agobios.

Aunque podríamos ahondar mucho más al respecto, creemos que estos interrogantes son suficientes para recordarte que relajarse es mucho más que recibir un masaje o escuchar música en el sofá de tu casa.

No lo olvides,

la relajación también es una actitud

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