Cómo prepararse para un examen evitando el estrés

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Cómo prepararse para un examen


Quizás estás preparándote para uno o varios exámenes y ya te invaden los primeros nervios. También puede que no sea tu caso, pero si el de algún familiar. Sea como fuere y aunque parezca obvio, estudiando, las posibilidades de éxito aumentan. Está demostrado que el estrés durante la preparación de un examen juega un papel clave.

Aunque muchas personas no consiguen relajarse durante la preparación de un examen, la mayoría no hacen nada para remediarlo. A continuación te damos algunas claves a aplicar días antes antes de un examen para que tu seguridad sea la primera clave del éxito:

  1. Dosifica el estudio en tramos de una o dos horas. Para prepararte bien de cara al gran día es importante una buena planificación y dosificación de esfuerzos y tiempo. Es muy recomendable fraccionar los tiempos de estudio y descanso: durante los tramos de estudio (de 1 ó 2 horas) estudia con la máxima concentración y dedicación. durante los tramos de descanso (de 45 min. a 1 hora) realiza actividades que no tengan nada que ver con el estudio e incluso en una habitación o lugar diferente (date un baño, habla con amigos, yoga, una siesta, tomar una pieza de fruta, etc.). La clave es aprovechar al máximo los momentos de estudio y relajarte al máximo, física y mentalmente, en los tiempos de descanso (incluyendo tu vista, una herramienta esencial para el estudio).
  2. Utiliza tarjetas/fichas para cada tema. Intenta concentrar en pequeñas fichas cada uno de los temas estudiados, utilizando para ello palabras clave. Estas tarjetas las podrás llevar contigo a todas partes los días previos al examen y repasarlas en cualquier momento (además de ayudarte a estudiar, te pueden ayudar a tener un punto de partida para desarrollar cada tema). Te darán seguridad.
  3. Días de estudio en grupo (este punto es una decisión muy particular). Si se sabe aprovechar, el estudio en grupo puede aportar varios beneficios de cara al examen: te hace el estudio más ameno y es más difícil que el estrés aflore, puedes agilizar la resolución de las dudas que te vayan surgiendo, conversar sobre los temas a estudiar puede ayudarte a memorizar/retener lo estudiado… Siempre que no sea motivo de excesiva distracción, el estudio en grupo es una técnica recomendada, ten en cuenta que es incluso fomentada por ciertas escuelas y universidades de prestigio.
  4. Intenta encontrar el lado divertido al estudio. No es fácil divertirse preparando un examen, pero todo tiene su lado divertido y eso te puede ayudar a afianzar lo estudiado y evitar el estrés. Las fichas mencionadas en el punto 2 pueden servirte para que un familiar o amigo te realice preguntas tipo concurso o similar. Se dice que la forma más fácil de recordar algo es tener el deseo de recordarlo, de modo que cualquier actividad que fomente dicho deseo será positiva para ti.
  5. Evita el cansancio físico y mental. Acuéstate temprano, incluso es recomendable que sea algo antes de lo habitual, para así dar tiempo a tu cerebro a relajarse de lo estudiado y a conciliar un buen sueño. El descanso físico y mental son esenciales para estar en forma de cara al estudio y aunque muchas personas lo subestiman, la falta de descanso hace mella en la capacidad de concentración y esfuerzo.
  6. Evita el colapso de ideas en tu cerebro. Ayúdate de un papel para ir esquematizando todo lo estudiado (esquema general), utilizando palabras clave, que faciliten situarte a la hora de abordar cualquiera de los temas estudiados. Repasando este esquema evitarás que, llegado el examen, te colapses por falta de organización de ideas.
  7. Visualiza lo que podría suceder aprobando el examen. Puedes imaginarte la situación de forma positiva: imagina que haces el examen dentro del tiempo que da el profesor, imagina que lo haces bastante bien y que sacas una buena nota o al menos que apruebas, incluso te puedes imaginar viendo la buena nota en el tablón o diciéndotela el profesor, imagina que se lo cuentas a quienes te rodean y cómo se alegran al saberlo… Esta técnica de refuerzo positivo es muy utilizada por deportistas y otros profesionales antes de llevar a cabo una prueba o actividad importante, y no te va hacer daño alguno.

Ya lo sabes, estos son algunos pasos para que tengas la situación bajo control y evites el estrés que puede suponer la preparación de un examen. De modo que ¡ Confía en ti y a por ello !

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