Manual para padres primerizos que necesitan mejorar su descanso

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Manual para padres primerizos | Descanso


Uno de los cambios que peor llevan muchos padres cuando llega el bebé es la falta de sueño: ya no duermen cuando quieren sino cuando pueden. Y, a veces, ni eso. Los padres y, sobre todo, las madres, tienen que adaptarse a las demandas del cuidado del bebé las 24 horas del día, lo que implica un cambio en la rutina de sueño.

Lo primero que hay que tomar conciencia es que se trata de un período de adaptación. Hay que conocer el ritmo del bebé y acomodarse a él. Te contamos trucos y estrategias para descansar mejor en las primeras semanas con el recién nacido:

  • Aprovechar el sueño del bebé. Los expertos aconsejan seguir, en la medida de lo posible, el ciclo sueño-vigilia del niño: dormir cuando él lo hace, independientemente de la hora que sea. Así es posible recuperar el sueño que se va perdiendo durante la noche.
  • Poner en práctica algunas técnicas de relajación y de respiración.
  • Practicar algún tipo de ejercicio físico ayudará a incrementar los niveles de energía y combatirá la fatiga.
  • Vigilar la dieta. Evitar tomar alimentos y bebidas con azúcar, cafeína y alcohol antes de acostarse para no perturbar el sueño.
  • Intentar organizar las visitas estableciendo ciertos límites horarios. Las visitas de familiares y amigos para conocer al bebé durante los primeros días son halagadoras; pero, en ocasiones, también pueden llegar a ser perturbadoras y agotadoras si no se establecen ciertos límites y horarios. Es necesario respetar la intimidad de los padres y la tranquilidad del pequeño, algo que resultará difícil si se debe atender continuamente a las visitas.
  • Compartir experiencias. Una madre, un hermano u otros padres que hayan pasado por la misma situación pueden sernos de gran ayuda durante las primeras semanas. Su experiencia será muy útil para aprender aspectos básicos del cuidado del bebé, como los referentes al baño, la lactancia o a cómo calmar el llanto.
  • Desconectar el teléfono durante todo un día. También es útil esconder el reloj por las noches, ya que estar pendiente de él puede alterarnos el sueño.
  • Aprender a priorizar. Hacer las mismas cosas que antes es imposible y cuanto antes nos demos cuenta de ello, mejor.
  • No tener miedo a pedir ayuda siempre que nos encontremos muy cansados o preocupados. La salud del bebé es importante, pero también lo es la de los papás. Seguro que tu madre, tu suegra o alguna buena amiga ofrecen su ayuda. Dejarnos ayudar con la casa o con la comida, ayudará a recuperarnos, a descansar y a que disfrutemos más del bebé.

En conclusión, la llegada del bebé requiere mucha tranquilidad, seguridad y apoyo, siendo necesario reorganizarse y adaptarse a las necesidades del pequeño. Esperamos que estos pequeños trucos sirvan para hacer más fácil los primeros días con vuestro bebé.

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