Afecciones en la piel | Combatir lo que el estrés provoca

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Afecciones en la piel


En el artículo Alteraciones de la piel como consecuencia del estrés comentábamos que la piel achaca las consecuencias generadas por el estrés, la angustia o el cansancio. Tanto es así, que muchas enfermedades de la piel (acné, urticaria, arrugas, caída del cabello, entre otras) surgen, o se agravan, en presencia de cuadros de estrés, ansiedad o depresión.

Debemos aprender a manejar el estrés para ayudar a que no tenga repercusiones negativas en nuestra piel. Algunos hábitos y recomendaciones son:

  • Para el acné el primer paso es apostar por productos libres de aceites, capaces de hidratar sin aportar grasa. La limpieza del cutis se vuelve más imprescindible que nunca, tanto por la mañana como por la noche, escogiendo geles o jabones antisépticos que impidan la proliferación de bacterias sobre la piel y que mantengan los poros limpios.
  • Las técnicas de relajación pueden ayudar a combatir el estrés disminuyendo la tensión de los músculos. La meditación practicada durante 20 minutos al día ha demostrado reducir de manera significativa los efectos del estrés. También puedes optar por un masaje o por la reflexología.
  • Relajantes naturales como la valeriana, el te rojo roiboos, la camomila o los baños relajantes con plantas como la lavanda ayudan a eliminar el estrés y disminuir las tensiones.
  • Mantener una dieta saludable. Es recomendable una alimentación ligera sin abusar de la sal y el alcohol, ya que predisponen a la retención de líquidos dando como resultado bolsas bajo los ojos.
  • Aprender a respirar concentrándote en tu respiración (sin pensar en ninguna otra cosa). Alivia el estrés y te lleva a un nivel más profundo de conciencia por lo que te ayuda a poner las cosas en perspectiva.
  • Hacer ejercicio. Al poner tu cuerpo en movimiento al menos 30 minutos al día, activa la circulación, lo cual proporciona más nutrientes a las células y a la piel. También incrementa la capacidad pulmonar y conseguirás relajarte.
  • Alargar tus horas de sueño ya que es el momento de mantenimiento que el organismo necesita para reparar músculos y reemplazar células muertas. No todo el mundo necesita la misma cantidad de horas de sueño, pero investigaciones han demostrado que de 7 a 8 horas por noche es el mínimo indispensable que debes intentar dormir.
  • Eliminar el estrés con baños de inmersión, aromaterapia, lectura, música relajante y todo aquello que te ayude a eliminar las tensiones del día.
  • Asesoramiento. Algunas veces es aconsejable pedir ayuda externa, que te ayude a aprender a reaccionar frente a situaciones de estrés.