Alopecia | El estrés también afecta a nuestro cabello

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Alopecia | Estrés


A diario se pierden entre 50 y 100 cabellos, que pasan inadvertidos porque existe un equilibrio perfecto entre el pelo que se cae y el pelo que nace y porque, además, la caída no se produce en una sola zona sino de forma distribuida. Los cabellos caídos son sustituidos por otros nuevos que están en plena fase de crecimiento. Si, por alguna razón, se intensifica la caída en algún área concreta del cuero cabelludo, aparece una zona despoblada conocida como alopecia o calva.

La caída de cabello puede deberse a muchas causas, por ejemplo, por carencias en la alimentación, por genética, por problemas de hierro en las mujeres… Entre estas causas también hay personas a las que se les cae el cabello debido a un momento de ansiedad, estrés o depresión

Cuando hay un estrés extremo, hasta el 70% de los folículos pueden entrar prematuramente en la fase de reposo, que es seguido por una caída de cabello cerca de 3 meses después. Si las causas de la caída no desparecen los folículos quedan atrofiados, dando lugar a un cabello más fino que disminuye el volumen de la cabellera. Por lo tanto, la alopecia nerviosa es una caída temporal muy aguda que suele durar unos meses y, una vez superado el problema de ansiedad o estrés, el cabello vuelve a nacer por sí solo en aproximadamente 6 meses.

Se distinguen 2 tipos de estrés en el caso de la alopecia nerviosa: el interno, que se manifiesta por fatiga, exceso de trabajo, insomnio y el externo, provocado por la polución ambiental, brushing excesivos, radiaciones ultravioletas, entre otros.

La alopecia nerviosa es mejor tratarla desde el punto de vista psicoterapéutico, intentando calmar al paciente anímicamente, ya que el cabello volverá a aparecer por sí solo cuando se acabe la situación de estrés o ansiedad que lo provocó.

La aplicación de algún producto dermatológico pueda ser bueno, pero siempre después de un diagnóstico. Tambíen sería bueno la aplicación de minoxidil o tomar algún complemento vitamínico.

Hay un tipo de alopecia nerviosa que ocurre en niños sometidos a una situación de estrés severo, donde el profesional tratante no solo debe enfrentarse la dificultad terapéutica que entraña la corta edad del paciente, sino también a las consecuencias del estrés sobre el sistema inmunológico del niño. Por ello, el tratamiento de la alopecia nerviosa en los niños tiene que ser enfocado en forma multifactorial, incluyendo en dicho enfoque el nivel del sistema inmunológico de éstos.