Superar la fobia social | Terapia de grupo

Post Type

Superar la fobia social


Un reciente estudio publicado por tres investigadores de la Vrije Universiteit de Amsterdam, publicado el pasado 15 de noviembre de 2013, concluye que la terapia de grupo mejora la situación de los participantes en mayor medida que aquellas personas que no siguen ningún tratamiento.

La fobia social es descrita como la ansiedad que se genera cuando una persona se enfrenta a situaciones sociales y a actos en público. Se diferencia de la timidez en que, mientras que esta manifiesta temor en el momento de encarar las actividades anteriormente descritas, la persona que sufre de fobia social tiende a evitarlas y, si consigue comenzarlas, sus temores condicionan decisivamente su actuación.

Esta forma de trastorno de ansiedad puede tratarse a través de técnicas cognitivo-conductuales; es decir, por una parte ayuda a cambiar los pensamientos que originan los miedos y, por otra, permite modificar las reacciones ante las situaciones que provocan la ansiedad. Sin llegar a un cuadro sintomatologico grave, sí que podemos reconocer en cualquiera de nosotros algunas de las reacciones frecuentes a la hora de intentar controlar los  síntomas de la fobia social. Tal y como recoge el Dr. José Antonio García Higuera:

  1. El temblor aumenta por la tensión muscular que se hace para no temblar.
  2. La voz sale rara y nada espontánea porque está hipercontrolada. Además el control de la voz no deja pensar en lo que se va a decir o se censura lo que se va a decir porque no va a salir de forma adecuada.
  3. La mirada no se puede controlar del todo, porque mirando a un punto podemos ser conscientes de todo nuestro campo de visión, en donde entra seguramente lo que no queremos mirar.
  4. Si nos concentramos en buscar algo que decir, perdemos el hilo de la conversación y, cuando se nos ocurre algo que decir, ya no es conveniente o no es adecuado y lo censuramos y nos callamos; pero si estando en silencio podemos parecer sosos. Realmente es una trampa mortal.
  5. Controlar el gesto nos lleva también a no ser espontáneos.

Los tratamientos provocan una exposición controlada a las situaciones desencadenantes de la ansiedad. La terapia en grupo para este cuadro, además del tratamiento individual, aporta grandes ventajas, dada la naturaleza del trastorno, ya que es el medio para mejorar la interacción en un entorno social favorable.

En cualquier caso, tomar conciencia, reforzar y entrenar nuestras habilidades sociales nos predispone a una mayor confianza en nosotros mismos, lo que hace más fáciles y relajadas las siempre complejas relaciones humanas. La naturalidad y la confianza en nuestras capacidades generan de forma espontánea los mejores actos de relación posibles, convirtiendo en agradable costumbre lo que, de otra manera, se vive como un acto deliberado y a evitar. Como en tantos casos que estamos repasando, una actitud positiva nos libera y nos facilita nuestro día a día con nosotros mismos y con los demás.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*