No drogas, no estrés | Porque existe una relación muy peligrosa

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No drogas, no estrés


En la mayoría de las ocasiones, las personas que sufren de estrés emocional y pasan por situaciones de ansiedad graves, pueden entrar en una espiral de consumo de alcohol y drogas. También, en este sentido, las personas que están en proceso de rehabilitación también corren el riesgo de recaer.

En el plano físico, las estructuras cerebrales que componen nuestro cerebro, están ligadas a emociones de perfil negativo, como pueden ser la angustia, el miedo, la ansiedad… estas emociones pueden cruzarse con las emociones positivas, que nos aportan placer. Por ejemplo, cuando alguien ha dejado el tabaco o el consumo de drogas durante meses y luego pasa por una situación estresante, esta persona puede recaer y volver al consumo de drogas.

Las dos piezas del puzle, emociones negativas que se relacionan con la corteza cerebral y las emociones positivas, se entremezclan y encajan perfectamente. El estrés es una respuesta del organismo, de tipo fisiológico, ante una situación que puede ser amenazante para el individuo. En esa respuesta participan varias áreas del cerebro, una de las más importantes es la llamada estría terminal, que colabora en dar la respuesta a estímulos y emociones negativas, como puede ser la ansiedad y el estrés.

En el estrés se incluye un liberador de corticotrofina, segregada por el cerebro y se denomina comúnmente como la hormona del estrés, que provoca un aumento de cortisol encargado de aumentar el sentimiento de ansiedad que envuelve a muchas personas. La llamada hormona del estrés, enciende el mismo mecanismo del cerebro que potencia el consumo de drogas y por lo tanto hace que se deseen esas sustancias que nos dan “placer”.

Dichas condiciones acrecientan el estado emocional y provocan que los individuos necesiten consumir drogas con fuerte impulso. Por ello, el principal problemas de la adicción y la prevención ante las drogas se centra en que las personas no caigan en situaciones de angustia o depresión que les lleven a consumirlas.

Es importante conocer las zonas del cerebro encargadas de dar respuesta a las situaciones de estrés en conexión con las áreas ligadas al consumo de sustancias adictivas, de este modo, podemos conocer en qué grado el estrés puede llevar a una persona a la recaiga, a pesar de llevar mucho tiempo sin consumir.

Sea como fuere, está demostrado que las debilidad emocional puede desencadenar en otras debilidades, lo que hace más grave un problema que ya de por si exige una debida atención.