Estrés crónico | Un constante ignorado

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Estrés crónico


Se entiende por estrés crónico al que se da de manera prolongada debido a una situación de malestar, preocupación o agobio. Esta situación provoca alteraciones psicológicas y cambios emocionales que inciden negativamente en el bienestar de nuestra vida diaria.

El término ‘estrés crónico’ puede resultar ambiguo, ya que en él se dan muchas connotaciones respecto a la forma en la que nuestro cuerpo se acostumbra a los distintos tipos de demandas que nos presenta la vida cotidiana y en contextos dramáticos puntuales. Este modo de denominar al estrés encaja clínicamente con el cuadro de distres emocional percibido.

En un lenguaje coloquial, el estrés crónico se puede definir como un malestar provocado por situaciones agobiantes durante mucho tiempo, que se relaciona con un trastorno de ansiedad y puede llegar a convertirse en una enfermedad que altera el orden normal de la vida de quien la sufre.

Al estrés crónico no se le suele dar la importancia que merece y su diagnóstico no es tan frecuente, en parte, por este motivo. La rutina diaria, las exigencias y demás dificultades que se nos presentan, pueden repercutir de forma negativa en nuestro metabolismo. Expresándolo a nivel físico, las dificultades ponen a nuestras glándulas suprarrenales, que se encuentran sobre los riñones y detectan las situaciones exigentes, a trabajar de forma excesiva, lo que provoca un impacto negativo a nuestro cuerpo.

Cómo afecta el estrés crónico


Un exceso de estrés afecta gravemente a la salud psíquica y emocional de las personas. La mayoría de la gente puede abatir el estrés leve cuando su cuerpo y su mente se adaptan a los cambios, pero si el estrés se cronifica, puede llegar a repercutir negativa y muy seriamente en la salud.

El estrés crónico incide principalmente en: el sueño, trastocándolo y creando insomnio; los músculos, haciendo que se resientan; la presión arterial y el sistema inmunitario…

Muchos estudios han demostrado que el estrés crónico favorece la aparición de enfermedades graves, además, muchas veces influye en la aparición de cuadros de depresión y ansiedad. Aquellos que sufren alguna o varias de estas enfermedades o cuadros, tendrán doble riesgo de sufrir padecimientos cardiacos. Por otro lado, hay una fuerte relación entre el consumo de tabaco, de alcohol y otras sustancias adictivas, con el estrés crónico, la depresión y el estrés crónico.

Recomendaciones


Lo ideal para superar el estrés crónico es llevar a cabo prácticas saludables tales como hacer algún deporte, comer sano y realizar actividades al aire libre.

Descansar bien y dormir, al menos 8 horas al día, es de vital importancia, sobre todo para liberar la mente al estado inconsciente y reducir sus horas de trabajo.

Tener una buena relación social y familiar en la que apoyarse es casi imprescindible para hacer frente al estrés rutinario.

Finalmente, cabe mencionar la idea de organizar todas las actividades diarias que se deseen realizar, para así evitar el exceso de trabajo al final del día o de la semana. También es muy importante saber cómo relajarse, para evitar episodios de ansiedad graves, así como ponerse metas y cambios que exijan esfuerzo, algo que nos ayudará a mejorar nuestro bienestar y calidad de vida.