Estrés En El Hogar | Cómo influye el estrés en la rutina doméstica

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Estrés En El Hogar


Se piensa que las mujeres que trabajan fuera de casa están sometidas a mayores niveles de estrés que las que trabajan en casa realizando únicamente las labores domésticas, ya que las primeras tienen que alternar el trabajo de su profesión con el trabajo en el hogar.

Por el contrario, un reciente estudio basado en la Encuesta sobre la Mujer y Trabajo de Comunidad Mujer, demostró que apenas existen variaciones en los niveles de estrés de los dos grupos de mujeres, ya que se diagnosticó ansiedad y depresión en 1 de cada 5 mujeres, tanto en las amas de casa como en las que compatibilizan los dos trabajos, en los 3 meses anteriores a la encuesta.

Es destacable que los factores psíquicos sean los mismos, tanto la ansiedad que siente la mujer que trabaja en casa y se siente presionada por no salir de la misma y no poder realizarse, como la ansiedad que sufre la que trabaja fuera de casa para ganar dinero y se agobia por no poder volver a casa a tiempo y pasar más tiempo con sus hijos. Aquí entra en juego la fisiología de toda mujer que, trabaje donde trabaje, siempre influye en sus estados de estrés: menstruación, fertilidad, menopausia, síndrome premenstrual, embarazo, menopausia, depresión posparto.

Las mujeres que trabajan en casa suelen tener sentimientos encontrados: se sienten bien por hacer el papel de dadoras y de serviciales, al mismo tiempo pueden dedicar, aquellas que son madres, más tiempo a sus hijos. Pero aunque haya mujeres satisfechas con este rol, también en muchas ocasiones, la balanza se inclina hacia la insatisfacción, por pasar demasiado tiempo sin la compañía de su pareja, por la monotonía o por la cantidad de horas que dedican al hogar.

Es importante que las mujeres que dedican la mayor parte de su tiempo al hogar se expongan a técnicas de relajación para deshacerse del estrés que pueden sufrir. Estas técnicas de relajación les ayudan a aumentar la confianza en sí mismas, su percepción de agobio bajará, controlarán más los enfados, se sentirán más descansadas y su fuerza mental y bienestar psicológico crecerán.

La clave está en dedicar más tiempo a sí mismas, ello conllevará a un mejor control de sus emociones y conductas, mejorando las relaciones entre familiares y por ende, el ambiente en el hogar.