¿Estrés prevacacional? | Sí, también existe

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Estrés prevacacional


Por todos es conocido el llamado estrés postvacacional, pero quizás mucho no sepan que también existe un estrés prevacacional. Este se traduce en una sensación de agobio que se siente en las semanas anteriores a cogerse las vacaciones, y que puede llegar a traducirse en problemas de concentración, ansiedad, dificultades para dormir y cambios de humor.

Según un reciente estudio, el 65% de los españoles sufre de estrés prevacacional.

Entre los pensamientos más habituales que pueden desencadenar el estrés prevacacional se encuentran la acumulación del trabajo antes de irnos de vacaciones y a la vuelta de ellas, los gastos del viaje, la impaciencia por la llegada de los días de relax o la preparación del plan de descanso.

Los días que justo que preceden al comienzo de las vacaciones son normalmente un momento de sobrecarga de trabajo extraordinaria para dejar terminados los temas que no se van a poder atender a lo largo de las próximas semanas y que antes necesitan una solución.

Otro motivo que puede aumentar el estrés en el tiempo estival, son los niños. Cuando se acaba el colegio, el horario familiar cambia, los niños se van a la cama más tarde, pues ya no tienen que despertarse tan temprano; sin embargo, los padres sí deben continuar con su rutina de siempre y ese desfase que parece pequeño puede ser motivo del aumento del estrés.

Los cada vez más habituales adictos al trabajo no consideran las vacaciones como «un periodo de descanso, de carga emocional o de recuperación », sino como todo lo contrario e incluso algunos «no saben qué hacer». Y es que hay estudios que demuestran que más de la mitad de los españoles, un 52%, no desconecta y piensa en el trabajo durante su descanso estival aunque la mayoría admite que, aunque procura no hacerlo, no lo puede evitar.

Para una gran parte de la sociedad viajar sigue siendo la mejor alternativa contra el estrés, como así lo confirman un 62%. Es importante habituarse de una forma paulatina y evitar los cambios bruscos tanto de horarios como de actividades. Así, se desaconseja salir de viaje justo el día después de tomar las vacaciones. Siempre es mejor descansar un par de días antes de empezarlas para poder llegar un poco más relajados a nuestro destino.

La solución no parece fácil, pero desde luego está claro que las vacaciones son imprescindibles. Necesitamos romper con la rutina y recuperarnos del esfuerzo realizado durante todo el año, de forma que es imprescindible irnos de vacaciones y descansar para luego volver con las pilas cargadas.