Picores por estrés | ¿Existen? ¿Tienen fácil solución?

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Picores por estres


Cada vez más estudios demuestran que determinados hábitos o estilos de vida pueden desencadenar en estrés, pero tan importantes como las causas, o más, son las consecuencias negativas que el propio estrés puede provocar en la salud, no sólo a nivel psicológico sino también físico, como por ejemplo, los picores por estrés.

La piel es el mayor órgano del cuerpo humano y su función principal es de tipo protector, aislante y sensorial. La piel se divide en tres capas principales: epidermis, dermis e hipodermis. Aunque las diferentes enfermedades de la piel se pueden dar en cualquiera de las capas, solemos percibirlas o creemos percibirlas en la superficie de la misma, la epidermis.

El estrés está íntimamente relacionado con el sistema nervioso y la piel también, a ella van unidas miles de terminaciones nerviosas, vasos sanguíneos, vasos linfáticos, glándulas… La piel, en su condición sensorial, manda señales al cerebro, pero también la comunicación se da en sentido contrario, algo no muy positivo cuando el cerebro padece alteraciones.

El estrés puede causar diferentes alteraciones, entre ellas, alteraciones de la piel, en muchos casos las englobadas dentro de lo que se denomina ‘dermatitis’. Algunas de esas alteraciones sólo son molestas por sus efectos estéticos, pero otras incluyen otros efectos añadidos, como el picor. El picor puede llegar a ser sumamente desagradable e incluso condicionar el día a día de una persona. Además, en muchas ocasiones, no se controla debidamente dicho picor y la solución más inmediata es rascarse, provocando una irritación aun mayor de la zona afectada y convirtiéndose en un círculo vicioso, ya que el aumento del picor y la irritación hace que la alteración psicológica aumente.

Está demostrado médicamente que el estrés puede ser causante de este tipo de alteraciones de la piel y, en no pocos casos, quien lo padece no establece fácilmente una relación entre causa y efecto, algo comprensible si entendemos que el estrés no es asumido por una amplia mayoría de quienes lo padecen.

Hoy en día, existen diferentes medicamentos y pomadas para tratar el picor, dependiendo del origen. Pero si el picor condiciona su día a día o su descanso, no debe dudar en acudir a su médico y hablarle claramente de su situación cotidiana, ya que así es cómo verdaderamente ayudará a los profesionales médicos a determinar el origen de la dolencia. Si se trata de estrés, su médico lo averiguará y le ayudará para que tanto la causa como la consecuencia cesen.

En definitiva, el picor por estrés existe, es real y puede ser extremadamente molesto, pero existen medios para remediarlo y sin duda, el remedio más importante es reducir sus niveles de estrés.