Síndrome postvacacional | ¿En qué consiste? ¿Es una enfermedad?

Post Type

Síndrome postvacacional


El llamado síndrome postvacacional, también conocido como estrés o depresión postvacacional, es un concepto que se refiere a la ansiedad o presión emocional que debemos afrontar al reincorporarnos a las tareas laborales después de un período vacacional.

No se puede hablar de enfermedad, porque no está reconocida como tal por muchas de las sociedades nacionales de psiquiatría, ni por la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero el hecho de que no esté considerado como enfermedad no quiere decir que este síndrome no exista, conllevando de hecho una serie de características comunes a quienes lo experimentan.

La aparición de este síndrome se ha empezado a notar en los últimos diez años, porque antes no se dedicaba mucha atención a la calidad de vida o al bienestar. En el momento en el que empieza a tener más relevancia el tema de la ansiedad, el estrés y el bienestar emocional, es cuando se empieza a tener en cuenta este tipo de problemas.

El síndrome postvacacional suele afectar al 35 % de la población y los síntomas más frecuentes son:

A nivel físico:

  • Cansancio
  • Fatiga
  • Somnolencia
  • Dolores de cabeza
  • Falta de concentración
  • Falta de apetito
  • Malestar general en forma de tensión muscular o dolores gástricos
  • etc.

A nivel psicológico:

  • Irritabilidad
  • Falta de motivación
  • Cambio en el carácter
  • Ansiedad
  • Tristeza
  • Pasotismo
  • Sensación de vacío
  • etc.

Existen algunas situaciones o estados que predisponen a padecer este síndrome:

  • Vacaciones largas, agotadoras o durante las que no se descansa adecuadamente.
  • Adaptación insuficiente al ámbito laboral, presente incluso antes de las vacaciones.
  • Falta de motivación laboral al margen de las vacaciones y presente también antes de las mismas.

Si estos cambios adaptativos se perpetúan más allá de unos días, puede aparecer un verdadero síndrome de ansiedad generalizada o un llamado estrés crónico que manifestará efectos concretos y que puede requerir tratamiento específico.

Para superar las molestias derivadas de esta mala adaptación al cambio de ritmo de las vacaciones al de la vida laboral, se recomienda seguir algunas pautas tales como: volver a la rutina diaria de manera progresiva, dormir adecuadamente, realizar algún tipo de ejercicio, no llevarse trabajo a casa…