Alejar personas negativas de ti, puede ayudarte

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Seguro que alguna vez has oído lo de ‘ver el vaso medio vacío o medio lleno’. Desgraciadamente, hay personas que no les basta con ver el vaso medio vacío, lo peor es que, consciente o inconscientemente, van pregonando y transmitiendo su negatividad.

La negatividad es contagiosa o como mínimo, entorpece a quienes queremos ver las cosas de forma positiva. Por eso, si eres optimista, alejar personas negativas de ti, puede ayudarte.

Si eres una persona muy negativa, posiblemente al principio verás que las personas positivas intentarán rebatir tus posturas negativas creyendo que pueden animarte. Pero a medida que la relación avance, corres el riesgo de que las personas positivas que te rodean, eviten mantener contigo ciertas conversaciones.

No es una cuestión de llevar razón o no llevarla, ya que ‘ser positivo’ no significa necesariamente no ser consciente de los riesgos y las limitaciones. La positividad es en muchas ocasiones una actitud de autodefensa, ya que el optimista, en muchos casos, ha llegado a la conclusión de que esta actitud le daña menos que una actitud negativa, sobre todo en lo que escapa a su control.

Pongámonos en situación con un ejemplo: si se pone a llover fuertemente mientras estás conduciendo y no puedes parar sin riesgo, una actitud negativa no va a hacer que la lluvia se detenga, sin embargo, una actitud positiva, además de hacer la situación más soportable, también te permite pensar con más claridad y concentrarte mejor.

Viéndolo de este modo, es comprensible que el optimista tenga razones para evitar aquello que le provoca sentimientos negativos, porque choca con su naturaleza y querrá evitar a toda costa que algo ralentice su capacidad de reponerse ante los problemas o para afrontar nuevos retos.

Si eres una persona positiva por naturaleza o por lo menos has decidido apostar por esa actitud, seguramente tu propósito principal es no añadir un lastre más a situaciones ya de por si complicadas, en definitiva, no machacarte antes de tiempo.

Hay personas que de antemano sabes que cada vez que hables con ellas, es muy probable que recibas una dosis importante de negatividad, donde todo es negro y el universo se ha aliado contra ellos. Si ya tienes identificadas a esas personas, piensa si realmente necesitas sus ‘dosis’ o puedes hacer algo al respecto.

Si bien a veces no es fácil hacer comprender a un pesimista que no te apetece una de sus ‘dosis’, al menos sí puedes proponerle disfrutar de los momentos que pasáis juntos, sin entrar en debates profundos. Si esta medida no es suficiente y ves que la situación te afecta negativamente, tendrás que sopesar los pros y los contras.

Por supuesto, la clave de una actitud positiva no está en que por el simple hecho de pensar en positivo las cosas van a salir mejor, pero al menos te evitas un sufrimiento/angustia añadida. Incluso, para los que piensan que un excesivo positivismo, seguido de una cadena de fracasos, puede acabar mermando el estado anímico del individuo, lo cierto es que la persona que es optimista por naturaleza, tiene un afán de superación constante. Y si tienes miedo de ilusionarte para luego fracasar, una postura inteligente será asumir que la posibilidad de fracaso existe precisamente, porque afortunadamente nosotros, humanos falibles, tenemos la capacidad de actuar.

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