Ayudar a los demás | Fortalecimiento positivo

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Ayudar a los demás


Es curioso que muchos crean que en momentos difíciles la opción más acertada es pensar sólo en sí mismos, cuando multitud de ejemplos de la vida diaria nos demuestran que, en la mayoría de los casos, ayudar es algo intrínseco en el ser humano.

Podría decirse con seguridad que todos alguna vez hemos ayudado a alguien en algún momento. Si recordáis las sensaciones cuando se ayuda, sabréis de lo que estoy hablando, de ese sentimiento interior de haber hecho algo diferente a lo que normalmente hacemos y que suele ser para nuestro propio beneficio. No se trata de un reproche, si lo piensas detenidamente, desde que nacemos y al levantarnos todas las mañanas, la mayoría realizamos actividades que nos benefician sólo a nosotros (desayunar, asearnos, ponernos guapos…). Es inercia adquirida y necesaria, pero las sensaciones son distintas a cuando hacemos algo para los demás.

Cuando las acciones que reportan algún tipo de beneficio las llevamos a cabo para otros, resulta que nosotros también obtenemos beneficios, quizás no tan evidentes, quizás no tan inmediatos, pero interiormente una sensación distinta y agradable nos invade.

En un capítulo en la serie ‘Friends’, una de las chicas tenía el reto de ayudar a alguien sin que ello le reportase ningún tipo de beneficio directo o indirecto a ella, es decir, que fuese 100% altruista. Aunque parecía sencillo, luego resultaba que siempre le encontraban algún interés o beneficio propio. Aunque era humor, lo cierto es que no tantas personas, como desearíamos, ayudan de forma altruista. De hecho, hay frases tan asentadas como la de “hoy por ti, mañana por mi”.

Hay personas que dedican su vida a ayudar, porque es lo que les pide el cuerpo y la mente, otras que ayudamos de vez en cuando y otras que no lo hacen nunca o en muy pocas ocasiones. Ayudar es un acto voluntario y no siempre se trata de dinero, más todo lo contrario, porque hay miles de formas y ocasiones para hacerlo. Basta con salir a la calle y mirar un poco más allá de lo que solemos hacerlo: una persona mayor que va cargada de bolsas de la compra, unos turistas perdidos, alguien en la parada del autobús que no sabe muy bien qué línea coger, un vecino mayor que se siente solo…

No te quepa duda, ayudar a los demás es positivo para los demás y aunque no te importe, también es positivo para ti. La próxima vez que se te presente la ocasión, no lo dudes y ¡Ayuda!

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