Los Mensajes del Agua | Masaru Emoto

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Los Mensajes del Agua


Hace tiempo, viendo un vídeo en Youtube, oí por primera vez hablar de Masaru Emoto y sus investigaciones sobre cómo las vibraciones de diferentes entornos e incluso las humanas, influían en la estructura del agua y, por ende, en nosotros, ya que nuestro cuerpo está compuesto por agua en un 65%.

Doctor Emoto

En 1999, el japones Masaru Emoto, doctor en medicina alternativa, publicó su obra ‘Los Mensajes del Agua‘. Sus hipótesis revolucionaron el mundo científico y muchos se echaron las manos a la cabeza, reprochándole que tales hipótesis no se basaban en una metodología empírica rigurosa, tal como establecen las reglas básicas de la comunidad científica. También se le reprochaba mezclar ciencia y religión para apoyar sus teorías, así como de lanzarlas a la sociedad sin pruebas sólidas.

Como hombre de ciencias, la curiosidad fue uno de los motivos que impulsó al Doctor Emoto a llevar a cabo su particular investigación sobre el agua, pero fue su amor y respeto al medio ambiente lo que le inspiró a iniciarla y hacer de ella su principal misión profesional durante los últimos quince años.

Masaru Emoto es el profeta del gua. Este japonés septuagenario tiene una misión: convencer al mundo de que el agua es “el alma del universo”, de que es conciencia líquida, de que la estructura molecular del agua registra las vibraciones de sonidos, de colores, de formas, de palabras, de emociones y de pensamientos. Según Emoto, el agua graba las intenciones de cada uno. Y se las devuelve.

(Lavanguardia.com | Magazine)

Las Hipótesis

En su investigación, el Doctor Emoto fue tomando fotografías de agua procedente de diferentes lugares y entornos. Después de un proceso de congelación, las muestras de agua se veían y fotografiaban al microscopio.

Las fotografías mostraban notables diferencias de aspecto entre unas estructuras y otras: mientras algunos cristales de agua estaban desgastados y eran pobres en formas, otros estaban formados por numerosas flores de cristales con líneas perfectas y de gran belleza. Además, coincidía que el agua recogida del grifo de una ciudad tenía una estructura cristalina pobre, mientras que el agua recogida de un río en la montaña, mostraba una bella y armoniosa estructura.

Pero el Doctor Emoto fue más allá y no valiéndole sólo el agua de diferentes lugares, decidió hacer pruebas en las que exponía por separado un mismo tipo de agua a sesiones de música suave y de música estruendosa. Los resultados al microscopio mostraban que el agua expuesta a la música más suave y armoniosa había adoptado formas cristalinas más perfectas y florecientes, mientras que el agua expuesta a la música estruendosa, se había deteriorado.

En su afán por establecer un vínculo directo entre las vibraciones y la estructura cristalina del agua, el Doctor Emoto dió un paso más en sus investigaciones y decidió exponer el agua de un mismo tipo a las vibraciones humanas, concretamente a palabras negativas, tristes o feas, frente a palabras positivas, agradables y alegres. Los resultados arrojaban que las formas cristalinas del agua también se deterioraban o mejoraban según lo que decía y/o cómo se le decía, incluso sólo con haberlas escrito, porque el Doctor Emoto asegura que los pensamientos también pueden provocar bien y mal al agua.

Una de las claves de las investigaciones del Doctor Masaru Emoto, radica en que una vez tratada el agua para que desarrolle una estructura cristalina perfectamente formada, ésta es más resistente a las adversidades y al tiempo que antes de ser tratada.

Como bien comentaba al principio, la comunidad científica no considera válidas la pruebas realizadas por el Doctor Emoto, por no ceñirse a las reglas empíricas básicas, pero lo cierto es que tampoco han sabido explicar a qué se deben las variaciones en la estructura cristalina del agua expuestas a diferentes vibraciones sonoras.

Yo no voy a entrar en creencias religiosas, esa es una cuestión particular de cada uno. Yo me quedo con lo que me dice mi propia lógica, y para ello me baso en una realidad indiscutible:

“El agua de las montañas tiene un origen limpio y son los diferentes entornos los que la enturbian, desde un río contaminado hasta las tuberías de hierro creadas por el hombre o los numerosos tratamientos a la que la sometemos para la industria”.

“No es difícil creer que las vibraciones alteran la estructura cristalina del agua, ¿hasta qué punto no nos afectan las malas y las buenas vibraciones a los seres humanos, sabiendo que somos un 65% agua?”.

¡Si quieres sacar tus propias conclusiones, no dejes de ver el vídeo sobre la investigación del Doctor Masaru Emoto!

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