Técnica Alexander | El equilibrio físico ayuda al equilibrio mental

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Técnica Alexander


El creador de la Técnica de Alexander estaba convencido de que cada hombre, mujer y niño tiene la posibilidad de la perfección física y que esta puede alcanzarse a través de la comprensión y el esfuerzo.

Alexander era actor y enfermó de repente, empezó a perder voz sin ninguna razón aparente y ningún tratamiento hizo que mejorara. Se dedicó a analizar su postura cuando trabajaba y descubrió que al estar mal equilibrado afectaba a su voz.

A medida que iba resolviendo sus problemas, equilibrando la cabeza, cuello y espalda y comprobando que la mejora no sólo era para quienes tenían problemas, sino también para evitarlos e incluso perfeccionar la ejecución, observó que sus compañeros también hacían lo mismo y les enseñó su técnica a la vez que la fue desarrollando.

En sí esta técnica no es una terapia, sino un proceso de reeducación orientado a enseñarnos a redescubrir nuestro equilibrio y utilizar nuestro cuerpo de forma más eficiente.

La técnica actúa sobre el principio de que cuerpo y mente forman un conjunto complejo e integrado. El ser humano, con el paso del tiempo, ha llegado a aceptar que la salud mental, emocional y física están relacionadas entre sí. Aun así, alteramos el equilibrio de nuestro cuerpo con malas posturas (hundiendo los hombros, en vez de permanecer erguidos; semitumbándonos en la silla, en vez de sentarnos de forma correcta; agachando el cuello en exceso y de forma reiterada, en lugar de mantenerlo bien apoyado y en línea con la zona de trabajo; etc.).

Curiosamente, los maestros dan lecciones a los alumnos pero pocos de ellos hacen hincapié adoptar una adecuada postura, en muchos casos por desconocimiento. El objetivo debiera ser que haya libertad de movimiento, pero manteniendo el equilibrio.

La Técnica Alexander no es una cura para ninguna enfermedad, aunque muchos síntomas negativos pueden mejorar cuando se practica y es muy difícil entenderla si no se llega a practicar adecuadamente. Se tienen informes de muchos beneficios ante: el estrés, la ansiedad, la fatiga, dolores de espalda, cuello y articulaciones, se cree que mejora la autoestima y las relaciones personales. Muchos deportistas aseguran que les ayuda a utilizar su energía con más eficiencia y coordinación, de igual modo, actores, cantantes y bailarines afirman que mejoran sus actuaciones cuando la practican.

Es una técnica segura para todos si se imparte por un profesional cualificado. En los niños pequeños no es necesaria porque poseen un equilibrio natural pero se les puede enseñar de forma preventiva. Las mujeres embarazadas pueden descubrir que la Técnica Alexander les ayuda a enfrentarse a los cambios posturales de su cuerpo, sobre todo en su espina dorsal.

Con los años tendemos a utilizar menos nuestro cuerpo y más la mente, en la mayoría de los casos sin un equilibrio que los relacione, cuando lo recomendado es rectificar las posturas incorrectas que puedan provocarnos tensión corporal y buscar que nuestro cuerpo no influya negativamente en la relajación mental, más todo lo contrario.