Aguas termales naturales | Definición y origen

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Aguas termales naturales


El agua termal natural es un agua con alto contenido mineral, debido a las características de donde sale y la profundidad del suelo. La temperatura a la que sale es 5ºC más elevada que la temperatura exterior.

Las características de estas aguas, gracias a los diferentes minerales y a la temperatura, aportan diferentes usos terapéuticos, como pueden ser baños, inhalaciones, irrigaciones y calefacción.

Las propiedades del agua termal se deben a que el agua antes de salir a la superficie han sido aguas muy profundas, en este camino es cuando el agua capta los minerales y el dióxido de carbono, lo que le da buenas propiedades curativas y es limpia de bacterias y polución.

Por lo general, se encuentran a lo largo de líneas de fallas ya que a lo largo del plano de falla pueden introducirse las aguas subterráneas que se calientan al llegar a cierta profundidad y suben después en forma de vapor (que puede condensarse al llegar a la superficie, formando un géiser) o de agua caliente.

Desde hace miles de años el agua termal se ha usado como medida terapéutica o como instancia para socializar. En India se encuentran las primeras excavaciones de termas hacia 2000 a.C. Tanto en la antigua Roma como en Grecia se tomaba el baño como rituales y se apreciaban los baños de aguas minerales como beneficiosos para la piel. Los primeros registros del uso de agua caliente en las “termas” son de finales del siglo V a.C.

En 1986 las aguas termales se declararon como una herramienta alternativa para gozar de buena salud física y mental. Así surgió una nueva disciplina, la hidrología médica (parte de las ciencias naturales que trata de las aguas), aceptada como medicina complementaria por la Organización Mundial de la Salud.

El agua mineralizada y caliente de las “termas” tiene diferentes efectos en el cuerpo humano. Algunos autores los dividen en tres, biológica, física y química, aunque en realidad, todas actúan al mismo tiempo.

El baño repetido en aguas termales (especialmente en periodos de 3 a 4 semanas) aumenta la temperatura del cuerpo, matando gérmenes, entre ellos virus, además aumenta la circulación sanguínea y la oxigenación del organismo. Este aumento en la temperatura ayuda a disolver y eliminar las toxinas del cuerpo, estimula el metabolismo y por lo tanto mejora la digestión, la relajación mental y mejora la producción de endorfinas. Muchos de estos efectos se deben al consumo del cuerpo de minerales como dióxido de carbono, azufre, calcio y magnesio.

Algunas recomendaciones generales para el uso de las aguas termales:

  • Siempre es mejor consultar con su médico antes de utilizar la terapia con aguas termales en caso de que se encuentre embarazada o tenga alguna enfermedad
  • Evitar bañarse solo en aguas termales, las personas mayores las deben usar con precaución
  • No utilizarlas si se encuentra bajo el efecto del alcohol o alguna droga
  • Tener especial cuidado si se toma medicamentos para enfermedades del corazón
  • Mantenerse bien hidratado a través del consumo de agua