Musicoterapia | Definición de una poderosa terapia

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La música puede ser beneficiosa para cualquiera, siempre que se utilice adecuadamente. Entiéndase que en momentos en los que necesites concentración no vas a ponerte un estilo de música que te produzca el efecto contrario, o que te pongas la música a un volumen tan alto que te dañe el oído o acabe por crisparte. Salvo casos como estos, a la música no se le conocen efectos nocivos o tóxicos.

La música, entendida desde un punto de vista terapéutico, puede ser utilizada para personas con problemas físicos, emocionales, sociales, cognitivos… pero realmente, entendida desde un punto de vista general, se puede afirmar que sus beneficios también pueden ser aplicables a personas totalmente sanas (para relajarse, para reducir el estrés, para mejorar el estado de ánimo, como acompañamiento a un ejercicio físico…) En muchos casos, vemos que la música nos puede ayudar a hacer más llevadera multitud de situaciones e incluso a ser más efectivos.

Los profesionales de la musicoterapia ayudan a sus pacientes a lograr, a través de la música, objetivos de diversa índole, entre los que se incluyen: la mejora de la comunicación, el vigor académico, la capacidad de concentración y las habilidades motoras. También les puede ayudar a nivel de conducta y gestión frente al dolor.

Para comprender mejor la terapia a través de la música y tener una idea más exacta de la valiosa labor de los musicoterapeutas, recordamos la definición de Musicoterapia dada por la WFMT (Federación Mundial de Musicoterapia):

Musicoterapia es el uso profesional de la música y sus elementos como intervención en entornos médicos, educativos y del día a día, con individuos, grupos, familias o comunidades que buscan optimizar su calidad de vida y mejorar su salud física, social, comunicativa, emocional, intelectual y espiritual y su bienestar general. La investigación, la práctica, la educación y la formación clínica en la musicoterapia están basados en normas profesionales según contextos culturales, sociales y políticos.

Los musicoterapeutas evalúan el bienestar emocional, la salud física, el funcionamiento social, habilidades de comunicación y las habilidades cognitivas a través de las respuestas musicales, sesiones de diseño de la música para los individuos y grupos en función de las necesidades del cliente utilizando la improvisación musical, escuchar música receptivo, composición de canciones, discusión lírica, la música y las imágenes, música, y el aprendizaje a través de la música, participar en la planificación del tratamiento interdisciplinario, la evaluación continua y el seguimiento.

De modo que ya lo sabes, tanto si padeces alguna dolencia como si tienes una salud de hierro, ¡ PON BANDA SONORA A TU VIDA ! (por supuesto y como siempre, te recomendamos que si es para tratar una dolencia, te pongas en manos de un profesional cualificado).