Cena en barco | Romántica y lujosa forma de despedir al verano

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Ya si que es cierto que para millones de personas de los países del hemisferio norte las vacaciones de verano llegan a su fin y algunos las despiden por todo lo alto, con una cena romántica a bordo de un barco.

Las prestaciones de los barcos de recreo particulares son cada más y mejores. La popa de muchos de estos barcos cuenta con una zona con mesa y asientos al aire libre, perfectamente equipados y con múltiples detalles para que las actividades realizadas en ellos sean lo más cómodas y agradables posible.

Como si de un apartamento se tratase, ahora los barcos cuentan con todas las prestaciones para poder realizar en ellos las mismas actividades que se pueden realizar en la habitación de un hotel y aunque las dimensiones a veces puedan ser reducidas respecto a una habitación de hotel, ciertamente los detalles y el lujo están muy presentes.

Siempre es un disfrute contemplar los paisajes que el sol anaranjado del atardecer dibuja entre el cielo y el mar. Por eso, no cabe duda que una buena manera de despedirse del verano es tener un asiento privilegiado con vistas a toda la inmensidad del mar mientras se disfruta de una cena romántica. Una botella de champán para brindar por la belleza de lo que se está contemplando y por las vacaciones disfrutadas, puede ser el perfecto anticipo de una velada romántica a la luz de las velas, con las luces del barco atenuadas y el suave e inspirador sonido del agua acariciando el casco del barco. Incluso si la ocasión invita a ello, un chapuzón nocturno puede ser la guinda como despedida y agradecimiento al agua.

Y para quienes no somos propietarios de un barco, existe la opción de alquilarlo, incluso sólo por unas horas. Aunque no sea del todo barato, piensa que no tenemos que preocuparnos de la navegación si lo queremos con patrón ni tampoco de pagar su seguro, el combustible o las tasas del puerto. De este modo, lo único que tienes que hacer es disfrutar. También hay barcos que ofrecen exclusivamente una cena mientras realiza un paseo, normalmente estos barcos son algo más grandes y permiten a varios o a grupos de pasajeros.

Efectivamente, no cabe duda que esta forma de despedirse del verano es un lujo, pero las sensaciones y las vistas que ofrece, son únicas e inolvidables.