Cena de lujo de una noche de verano

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Cenas de Lujo | Verano


Aunque existen miles de restaurantes con maravillosos salones que permiten disfrutar de una cena de lujo, la temperatura que se puede disfrutar en las noches de verano, hace que las cenas de lujo al aire libre se sucedan en muchos pequeños paraísos.

El verano ofrece lugares únicos en los que celebrar un cena de lujo. Existen, por ejemplo, grandes jardines que cuentan con imponentes palmeras y vegetación variada, en los que el protagonismo del agua no puede faltar, ya sea a través de una siempre bien ubicada piscina, un pequeño y encantador lago o, como mínimo, una preciosa fuente.

Es casi de rigor un magnífico césped, que suele estar tan cuidado que parece una alfombra. Sin duda, tales lugares exigen una estudiada iluminación que se distribuye estratégicamente por algunos árboles, la piscina y los caminos a través de las zonas de césped. También la iluminación de las mesas, con velas acertadamente cubiertas por cristal de diseño, acabarán por armonizar la luz del entorno.

Los detalles decorativos, en muchos casos de tipo floral (también frutal), dan color y vida a las mesas, cuyos blancos manteles bordados dan luz propia, haciendo una perfecto contraste con lo puesto sobre la mesa y el verde del entorno. Por supuesto, la vajilla y la cubertería estarán al nivel del lugar y perfectamente dispuestas.

Al tratarse de una época en la que predomina el calor, la carta lo tendrá en cuenta, de modo que además de entrantes fríos de la más alta calidad (ibéricos, ahumados…), es fácil encontrar primeros platos que invitan a disfrutar del sabor del mar, como una tartaleta de frutas del mar, con bogavante o algún otro hojaldre relleno con sabor y maestría. Lo que no cabe duda es que la calidad de la materia prima se encuentra desde los entrantes hasta el postre.

La carta de vinos ha de estar a la altura del lugar y de los comensales, siendo muy probable que se descorchen no pocas botellas de los mejores caldos nacionales e internacionales.

Si se trata de un evento en el que todos los asistentes están invitados por un mismo motivo (un acto de beneficencia, una fiesta privada con la asistencia de algunos famosos, una cena promocional de alguna marca de prestigio…), es muy probable que la mayoría de los asistentes luzca para la ocasión sus mejores galas, quizás orientados por el organizador. En todo caso, las firmas más valoradas en ropa, calzado y complementos harán acto de presencia.

Si la cena incluye baile, los cócteles y los licores más cotizados suelen estar presentes, de modo que no es de extrañar ver servir botellas de Garioch Glen de 2.000 euros la botella o incluso otras marcas sólo al alcance de unos pocos, al igual que ocurrirá con el tabaco.

A todo el entorno, al aroma a césped y a perfume caro, le acompañará alguna pequeña orquesta que cerrará el círculo de un lugar exclusivo, donde quienes pueden permitírselo, dejan pasar las horas y distrayéndose y relajándose a la luz de la luna de una noche de verano.