Suite de lujo para relajarse

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Ya está aquí Semana Santa, unos días en los que muchas personas se relajarán en la habitación de un hotel. Pero algunas de esas habitaciones, las suites de lujo de los mejores hoteles, serán disfrutadas sólo por unos pocos.

Una suite de lujo, a veces más grande que un piso familiar, cuenta con las mejores prestaciones y multitud de detalles exclusivos. Su estilo, como en cualquier hotel de hoy en día, puede ir desde lo más clásico hasta lo más retro, pero siempre con las mejores calidades.

Aunque muchos hoteles dan personalidad propia a cada una de sus habitaciones, en el caso de las suites esto se lleva a la máxima expresión. El cliente puede no sólo elegir en qué ambiente le apetece pasar su estancia, sino relajarse en ella con el máximo confort.

Divan de una habitación de lujo con vistas a la AlhambraAfortunadamente hoy en día, muchos hoteles que no son de lujo ofrecen estancias y servicios de muy alta calidad, pero las prestaciones y calidades disponibles en las suites de lujo, al margen de los servicios, sólo pueden ofrecerlas y disfrutarlas unos pocos.

A continuación, te adentramos en una de estas suites con la descripción de algunas sus exclusivas prestaciones:

  • Al entrar en la habitación, se percibe un agradable aroma, elegible por el cliente entre varias opciones, para que pueda personalizar la estancia.
  • A medida que se avanza se puede observar que todas las estancias de la suite están decoradas con exclusivas obras de arte (óleos en sus paredes, lámparas de diseño, esculturas esculpidas en materiales nobles…).
  • Cada mueble tiene su propia personalidad y están realizados con los mejores materiales.
  • Todos los tejidos que decoran paredes, suelos y techos son de la más alta calidad, procedentes de todos los rincones del mundo.
  • En una esquina, junto a la ventana con vistas a toda la ciudad, un imponente piano de cola da personalidad a ese espacio, adornado con un imponente florero lleno de preciosas flores recién cortadas.
  • Toda la estancia está adecuadamente iluminada, incluyendo luces de detalle y a nivel del suelo. Con una orden de voz o con un mando a distancia se puede crear el ambiente deseado en cada momento.
  • Aunque es imperceptible, gracias a la instalación de hilo musical, con un mando a distancia se pueden disfrutar de la música deseada en cada momento, y con sonido envolvente.
  • Si lo que el cliente desea es relajarse viendo la televisión o una película, todas las estancias cuentan con televisores de pantalla plana, incluyendo el baño.
  • En un mundo de comunicación, no puede faltar un ordenador, pero en este caso se trata de un iMac de 27 pulgadas, situado en la zona de la biblioteca, repleta de libros y protagonizada por un sillón de despacho de diseño, que se adapta al cuerpo como un guante a la mano.
  • Si el cliente está acostumbrado a hacer ejercicio físico, un área situada al lado de la biblioteca, cuenta con diversos aparatos de gimnasia.
  • Y para cualquier momento de relajación o pasión, una imponente chimenea, revestida con el mejor mármol del mundo, preside la sala de estar.
  • Igualmente, un jacuzzi con griferías exclusivas y una ducha con sistema de cromoterapia permitirán tratar el cuerpo y la mente de la mejor forma. Luego, no será menos placentero secarse con toallas y albornoces del mejor algodón, rematados con lujosos bordados.
  • Incluso hasta en los momentos menos glamurosos, un inodoro de firma y con mando a distancia, completa un baño de lujo.

Estos son sólo algo de lo que se puede encontrar en ciertas suites de lujo, al margen de los servicios extras, aunque puede haber otras muchas, como ascensor privado hasta su aparcamiento o área para fiestas privadas. Piensa no obstante, que por lo general, quienes se pueden permitir estas lujosas habitaciones ya están acostumbrados a las obras de arte, comodidades exclusivas y las últimas tecnologías. Para los clientes de las suites de lujo, en muchos casos, es ‘como estar en casa’.